Estos consejos son para principiantes que quieren (o tienen que) trabajar con
ordenadores con Windows y temen (si es que no les ha pasado ya alguna vez)
perder archivos, borrar cosas que no querían borrar, encontrarse perdidos
ante una lista interminable de ficheros o programas, etc. Leedlo con atención
todo seguido, y después leedlo otra vez más despacio y tomad apuntes de lo
que os parezca más importante. Están pensados para Windows 98, pero la
información básica os servirá para cualquier otro sistema operativo, aunque
algunos detalles cambien.
1.- EL EXPLORADOR DE ARCHIVOS
Nada más encender el ordenador, abre el explorador de archivos. Si no sabes abrirlo,
pincha con el botón derecho en el botón INICIO que está en la parte inferior izquierda de la
pantalla, y selecciona Explorar.
El explorador de archivos te permite ver cómo está organizada la información (programas, datos,
sistema de carpetas y subcarpetas, accesos directos especiales a programas importantes, etc.).
Con este programa podrás crear, borrar y mover carpetas y ficheros SIEMPRE DE LA MISMA
FORMA, independientemente del programa (Word, explorador de Internet, etc.) que uses
habitualmente.
Merece la pena aprender a usarlo bien, sobre todo porque si se usa mal se pueden
estropear cosas, pero eso pasa con casi todo lo que hagamos con un ordenador, así que si hay
una zona peligrosa, mejor explorarla cuanto antes para aprender a evitar esos peligros. Lo más
peligroso que podemos hacer accidentalmente es mover una carpeta (por ejemplo, si al intentar
seleccionarla la arrastramos a otra carpeta sin darnos cuenta. También podemos borrar por
error un fichero importante al intentar borrar otro. En ambos casos, o si no estamos seguros
de lo que hemos hecho, podemos usar el menú Editar para acceder a la opción "Deshacer", que
devolverá a su sitio lo que hemos movido o borrado.
Todo lo que contiene un ordenador son carpetas y ficheros, y hay ficheros ejecutables (o sea,
programas) y ficheros de datos.
Las carpetas son compartimentos que podemos crear, borrar, y mover a voluntad y donde vamos a
guardar programas (las cosas que hacen funcionar el ordenador y que nos permiten hacer cosas
con él) y ficheros de datos (las cosas que creamos o modificamos con los programas y donde
guardamos la información).
Normalmente, a la izquierda de la ventana del explorador de archivos aparecerá una lista de
carpetas encabezada por "Escritorio". A la derecha aparecerá la lista de ficheros y subcarpetas
que contiene cada carpeta. A medida que seleccionamos con el ratón una carpeta en la zona
izquierda se nos muestran sus subcarpetas a la izquierda, y sus ficheros además a la derecha.
Podemos hacer doble click en una carpeta de la derecha para que se abra a la izquierda y se
nos muestre su contenido a la derecha.
Cada fichero tiene un nombre y una extensión, separados por un punto.
La extensión nos indica qué tipo de fichero es, y el nombre nos recuerda su contenido.
Si en nuestro ordenador no vemos las extensiones de los ficheros es porque está desactivada
su visualización. Seleccionando en el menú superior del Explorador de archivos la opción
"Ver / Opciones de carpeta / Ver" podemos desactivar la casilla que dice "ocultar extensiones..."
(en Windows XP es el menú "Herramientas / Opciones de carpeta / Ver").
Así podemos ver el nombre completo de cada fichero, y saber de qué tipo es y con qué programa
podemos abrirlo.
Windows asocia por defecto los tipos de ficheros más conocidos a programas concretos,
de manera que por ejemplo si hacemos doble click sobre un fichero llamado DATOS.TXT,
éste se abrirá en el bloc de notas, un programa muy sencillo que sólo sirve para escribir texto
simple, y del que hablaremos a continuación.
Otra opción interesante del menú "Ver" es la vista "Detalles", que nos da mayor información
sobre nuestros ficheros y nos muestra las extensiones. Los iconos grandes, aunque más vistosos,
son visualmente más difíciles de analizar en busca del fichero que nos interesa. Con la opción
"detalles" podemos colocar la lista de ficheros por tipos, por orden alfabético, por orden de
creación o modificación de los datos, y por tamaño, pinchando para ello en el botón superior
correspondiente.
Dedica un tiempo a familiarizarte con la forma de crear, borrar, renombrar, copiar y mover
ficheros y carpetas. Puedes aprender varios métodos para hacer cada cosa
(algunos son más rápidos, otros más fáciles, otros más fiables). Por ejemplo, para copiar dentro
del mismo disco hay que arrastrar con el ratón el fichero o carpeta que quieres copiar,
apretando la tecla CTRL al mismo tiempo, mientras que para mover a otro disco hay que sujetar
la tecla de mayúsculas mientras se arrastra. También se puede seleccionar el fichero o carpeta
que se quiere mover y usar las teclas ALT+X para cortar, ALT+C para copiar, ALT+V para pegar;
o bien CTRL+SUPR, CTRL+INS, MAY+INS, respectivamente; o bien usar el menú superior
Edición / Cortar, etc.
También merece la pena aprender a seleccionar varios ficheros para copiarlos, moverlos o
borrarlos todos de una vez: pinchando sobre un fichero se marca con otro color; sujetando la
tecla CTRL puedes pinchar y seleccionar otros ficheros, contiguos o no en la lista; sujetando
la tecla MAY puedes seleccionar varios ficheros contiguos (pinchas en el primero y el último);
pulsando CTRL+E seleccionas todos.
Si no sabes cómo hacer algo, pregunta a cualquier usuario más experimentado y toma apuntes
para poderlos consultar hasta que con la práctica aprendas a hacerlo de memoria. En cuestiones
de informática, casi todo lo que se ocurra que te gustaría hacer se puede hacer, sólo hay que
averiguar cómo.