Las hechos son:
- Se han recortado 4 de cada 5 plazas.
- Se ha limitado el número de plazas para los alumnos cuyas familias ganan menos
(o dicho de otro modo, se han reservado plazas para los alumnos de familias que pueden pagar más).
- Se han recuperado los cursos en el extranjero.
La conclusión a la que algún cínico podría llegar es: se ha reducido la inversión en cursos de inglés en un 45%,
pero se puede seguir afirmando en los medios de comunicación que se ha mejorado la calidad de la enseñanza,
porque haciendo un curso en el extranjero se aprende más inglés.
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